MAMÁ
" MAMÁ "
Mamá,
necesito emborracharme:
perder la noción del viaje,
que se pudran los tatuajes:
¡marcharme!...
... marcharme
Que los relojes paren sus vueltas,
que se apaguen las estrellas
¡que se caigan los cometas!
La máquina está obsoleta,
yo...
necesito...
¡Que traigan más botellas!
que mis lágrimas
no hagan ese terrible ruido
arañando mis mejillas
¡Cerrad las puertas y ventanas! :
no más rencillas.
Dejad las hachas y matad las iras,
que no sangren las carnes...
Ya no tengo ganas de más mentiras
Apagad el cielo
en esta noche de fuego,
que las estrellas (aun muertas)
ciegan este duelo:
las bocas no tienen palabras
ni los labios besos sinceros.
Y los abrazos son desapegados...
sin eso...
por trámite entregados;
fríos como el hielo
¡ya no nos queda nada!
Se fueron los duendes,
se cansaron las hadas
¡Ya está todo perdido!
No recuerdo lo bueno vivido.
Edipo, cuerdo, debe morir
Dolor, dolor, dolor...
¡agotado! No puedo seguir.
Un parto maldito,
un despropósito:
¿de verdad fuí tan deseado?
¡dios bendito!
Tu lengua viperina
recuerdo... como la tos ferina.
En esta masacre
donde todo arde...
quedan estrellas por contar:
siguen muriendo, madre,
como mueren las horas
que perdemos dejándolas pasar...
Ella antes...
y yo ahora.
Mis alas ya no quieren volar
¿Discutir? ¿Debatir?
¿Qué queremos controlar?
¿Qué vamos a ganar
cuando todo lo dimos
por perdido ya?
¡Es tarde! lo sabes:
el tiempo nos devora.
Ha sido lento pero llegó la hora.
Lo siento ¿lo oyes?
Ya ves...
por mis venas vaga una pena.
Una pena tan grande
que, por momentos,
herido grave,
creo morir de este cáncer
tan leal
No encuentro explicación alguna
a esta situación que me abruma,
y os aseguro que hace daño
¡esto no puede ser real!
Estábamos tan cerca...
¿Qué nos ha distanciado?
¿esa casa que ya no es un hogar?
¡ese maldito lugar impoluto!
Desde que abandoné la cuna
contando los minutos...
Y para esto no hay vacuna
No es una sorpresa
que a mi madre no le tengo apego,
y sé que le hago daño y
no quiero extrañarla, y la extraño
Este dolor tan triste, tan grande
agudo y silencioso
nos mata poco a poco,
como el hambre,
como aire venenoso
Pasa el tiempo, y sigue el ego ;
y no perdona, y no perdono
¿Cómo olvidar lo que a fuego
se fué grabando
en un corazón de amor deseoso?
La necesito,
pero dejé de ser un osito
obediente y educado.
Sigue todo pendiente ¡lo sé!
No sé... igual ¡hasta es pecado!
Y yo que,
algún día con la muerte,
volveré a mi Mediterráneo;
no encontraré bastante
arena en esta playa mía
para cubrir este cuerpo inerte
y seco ya el cráneo.
Malvas y rosas...
¡Hay playa mía!
Con la melancolía
de aquellos tiempos adolescentes
que me trae el eco.
Sin sangre ya en las venas vacías.
Abandonado,
arrugado y reseco...
¡Que se me lleven las olas!
Que me arrastren adentro
de este mar ancestro, mi dueño;
donde seré libre
y se diluirá este veneno
que me inocularon desde pequeño
#Javierlópezortega /diciembre 2007
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