MI NOVIA

    

      "MI NOVIA"  parte 1

   Aún recuerdo ese amanecer

en la bahía:

¡cómo brillaban sus ojos!

Mi mirada no podía 

evitar quitarle la ropa:

cuerpo de mujer, 

su pelo precioso;

lentas curvas blancas resbalaban 

por la poca piel que dejaba ver... 


   ¡Diooosss, esa luz que la toca

y no soy yo! 

¿Qué castigo ahoga

mi estambre? 

¡ese cuello, esa boca! 

su tez... 

¡y mi hambre! 


   Me entrega el viento 

el sabor de sus labios de fresa 

pero es el mar quien la besa, 

y el verde quien la cubre

y con la tierra baila y juega. 

¡es que su falda era tan corta!

¡y qué voraz mi hambre! 


  Si fueras como el vino de mi copa, 

y tomarte a sorbos 

!Esas ganas locas de comerte 

con todos los verbos ! 

(no se calmaba mi sed, 

ni mi brutal hambre! 


MI NOVIA ,parte 2


   Mi cuerpo de hombre 

en el camino de sus piernas. 

Su respiración:

todo eso que provoca

en la mareas, las alturas, 

las curvas que guían mi mirada 

y cambian mis medidas


    Las noches indecentes 

cada uno en su casa, 

 (yo solo, y ella sola) 

¡tan largas, tan hondas! 

todavía me sofocan:

yo lava ardiente, ella pura roca 

      

    Hasta el quicio 

de su puerta la sigo,

y le insisto y le rezo:

 <¡muá muá!>

 (otro triste beso) 

 -mientras le susurro versos 

al oído-


    En otra dimensión del tiempo:

la intención es acurrucarme 

en su cuello: 

acariciarla toda como el viento, 

y acampar en su bajovientre;

buscar las nalgas luego, 

y saber lo que siente 

quedar prisionero de su cabello 


   ¡Otra vez estoy mal! 

su silencio me miente:

porque quiere más,

pero me voy y su perfume 

me persigue, 

este runrún me persigue, 

y la sed y mi ansia 

y este dolor que me consume 

y llora de hambre 

me persigue 


   Y yo, pobre adolescente, 

la amo y la maldigo 

por millones de motivos:

porque no tenía piedad 

de este efevo mendigo, 

(ahora doy gracias 

porque ella me amaba de verdad 

y yo para amar no tenía edad) 


   Pero aún recuerdo:

la luz ebúrnea de su cueva de marfil 

   ¡Ah, su cuerpo níveo! 

limpio y nuevo, terso como 

un paraguas abierto, 

sin resquicio ni indecencia


   ¡Ah, su voz! 

¡la incandescencia 

de sus altivos y desafiantes 

pechos lechosos! 

Su piel con límites

¡su porte, su gracia! 

Me mata, me consume la noche:

su ausencia... la vigilia sacra

¡Ah, mi ansia, que no pide la vez! 

¡Ah, mi cuerpo joven e impaciente

que me inquiere : < ser o no ser >

      #Javierlópezortega 

https://poemasporvena.blogspot.com/?m=1

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