HOY VUELVO A LA CIUDAD ENAMORADA

HOY VUELVO A LA CIUDAD ENAMORADA

Hoy vuelvo a la ciudad enamorada
donde un día los dioses me envidiaron.
Sus altas torres, que por mí brillaron,
pavesa solo son desmantelada.

De cuanto yo recuerdo, ya no hay nada:
plazas, calles, esquinas se borraron.
El mirto y el acanto me engañaron,
me engañó el corazón de la granada.

Cómo pudo callarse tan deprisa
su rumor de agua oculta y fácil nido,
su canción de árbol alto y verde brisa.

Dónde pudo perderse tanto ruido,
tanto amor, tanto encanto, tanta risa,
tanta campana como se ha perdido.

ANTONIO GALA

Comentarios

Entradas populares de este blog

ERA

INMORTALES

ELEGÍA A MIGUEL HERNÁNDEZ de Vicente Aleixandre