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LA CASADA INFIEL Federico García Lorca

Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos. El almidón de su enagua me sonaba en el oído, como una pieza de seda rasgada por diez cuchillos. Sin luz de plata en sus copas los árboles han crecido, y un horizonte de perros ladra muy lejos del río. Pasadas las zarzamoras, los juncos y los espinos, bajo su mata de pelo hice un hoyo sobre el limo. Yo me quité la corbata. Ella se quitó el vestido. Yo el cinturón con revólver. Ella sus cuatro corpiños. Ni nardos ni caracolas tienen el cutis tan fino, ni los cristales con luna relumbran con ese brillo. Sus muslos se me escapaban como peces sorprendidos, la mitad llenos de lumbre, la mitad llenos de frío. Aquella noche corrí el mejor de los caminos, montado en potra de nácar sin bridas y sin estribos. No quiero decir, por hombre, las cosas que ella me dijo. La luz del entendimiento me hace ser muy comedido. Sucia de besos y arena yo m...

VIVO TODAVÍA

" VIVO ..... TODAVÍA ". Javier López       Me siento vacío ¡Salud ansío!  Calma, quietud. Alimentar mi alma con sorbos de rocío.  Una toma cada mañana    A Dios le pido que sea valiente,  que me lo cuente, que no haya olvido, que siga todo vigente; que por qué miente,  por qué se mete en mi cama para matarme lentamente.  Si nada le he pedido...  ¡Que me deje tranquilo!  ¡Que no me atormente!  Que nos deje en paz a mí y a mi gente.    Todo lo que siento no lo digo.  Todo lo que digo no lo siento. Ya... a nada hago caso, simplemente sigo... Y sigo. Doy palos de ciego en este ocaso.  Ya a nada tengo apego Destrozado ¡destrozado!   ¡No puedo más! ¡Qué vértigo! Ese Dios me tiene maniatado, y de mí se ha olvidado porque nada le importa. A nada teme...  (y menos a un soldado)      Llegado este momento, todo mi yo está desatado. Muero porque me muero.  Que pase lo que tenga qu...

VERDE COMO EL MAR CUANDO SE VE VERDE

  VERDE COMO EL MAR CUANDO SE VE VERDE   AL principio todo era como más intenso.  Lo recuerdo todo muy claro,  más limpio, como con mucha luz. Recuerdo su talle perfecto, la porcelana de su tez ,  su dulzura, su candidez. Ya era mayor. Tenía quince años .  Se hizo mayor sobre sus zapatos finos de tacón.  Así fue como comenzó todo, la ilusión y mis versos...    ¡Qué generosa es la memoria! que me trae cachitos rojos del paraíso.  Trocitos cuadrados de la escocesa que tanto nos gustaba. Ahora me parece como si todo hubiera sido irreal, como si aquella falda no hubiera tenido raja  o no hubiera existido. Pero ella era real, aveces por la noche pensaba  que no podía ser cierto que esa chica fuera mi chica , de verdad.  Era completamente real aunque sus ojos fueran enormes espejos  como el mar; aunque su pelo fuera tan ligero como el aire  y sus manos rosas de terciopelo. Y los labios gajos de fuego insofocable. ...

EPITAFIOS de Jannis Ritsos

EPITAFIOS  Por YANNIS RITSOS. "Estos árboles no transigen con tener menos cielo, estas piedras no transigen con los pasos enemigos, estos rostros no transigen más que con el sol, estos corazones no transigen más que con la justicia. (...)"- "EPITAFIO.  -I- Hijo, cuerpo de mi cuerpo, sangre de mi sangre, tuétano de mis tuétanos, corazón del mí, gorrión de mi diminuto jardín, florecilla de mi soledad... ¿A donde voló mi pequeño? ¿A dónde se ha ido? ¿En qué lugar me ha dejado? La jaula está vacía y en la fuente no queda una gota de agua.  -II- Mis dedos mecían hasta el amanecer tus cabellos rizado mientras vigilaba tu sueño. Tus cejas bien formadas dibujadas a pincel, creaban arcos para que mi mirada anidara y descansara allí. Tus ojos rutilantes reflejaban al amanecer la distancia de los cielos y yo procuraba evitar que una lágrima mía los empañara. Tus dulces labios perfumados, cuando hablabas, lograron que las rocas y los árboles devastados florecieran, que los ruiseñore...

LA RECONQUISTA

       "LA RECONQUISTA"     ¡Si hubiere creído en Vos,  Señor, ya sería ateo! Nadie como yo, (creo)  dejaría a la democracia presa  de un cacique feudal    Al grito de : < ¡santiago! > * con gesto de odio en el ceño marcado,  ¡por Dios y por España!  cabalga otro don Pelayo  con toda su calaña y un pendón que reza 'libertad y cañas'... y otras cosas de esas que siempre pregonan los vagos    Como en 'La escopeta nacional' **  se autodefinen con sumo celo.  Engominados régulos  de falsos títulos y  cuñados terraplanistas  de trajes grises ; escoltados  por golpistas casposos y lameculos  de camisas azul cielo     Cara al sol desde la edad de hielo los cayetanos nos corventirán  en esclavos de la supina Ignorancia (señora y ama del todo el odio que la Iglesia derrama)  Y sufriremos, serviles,  la soberbia de algunos miserables: ilustres arro...

PAQUI